Aqualand Maspalomas tiene éxito porque no obliga a todo el mundo a pasar el día de la misma manera. Hay quien viene aquí por los toboganes llenos de adrenalina, las caídas vertiginosas, los descensos con curvas y los rápidos en balsa. Otros prefieren una visita más tranquila al parque acuático, con piscinas de olas, zonas para flotar, zonas para tomar el sol y zonas de chapoteo para niños, donde los más pequeños puedan moverse con seguridad. Este parque consigue ambas cosas sin que ninguna de ellas parezca un añadido de última hora.
Su mayor ventaja es la autonomía. La oferta de atracciones incluye atracciones de emociones fuertes como Kamikaze, Snake Falls, Tsunami y Anaconda, pero también cuenta con zonas familiares y para niños como Skull Bay, Polynesia, Water Labyrinth y Adventure Land. Eso hace que el parque resulte más atractivo que un parque acuático lleno de toboganes pensado solo para niños mayores o adultos. Si en tu grupo hay personas de diferentes edades, eso es muy importante.
El parque también es ideal para los visitantes que se alojan en el sur de Gran Canaria. Te ofrece un día al aire libre en toda regla que resulta más activo que un día de playa, pero sin perder ese ambiente vacacional de sol y agua. Puedes pasar horas y horas pasando de las atracciones de emociones fuertes a las zonas más tranquilas sin sentir que te has quedado sin opciones demasiado pronto. Si a eso le sumas la experiencia opcional con los leones marinos, los restaurantes del recinto, la zona de solárium y las áreas infantiles específicas, queda claro por qué Aqualand Maspalomas sigue siendo una de las atracciones familiares más conocidas de la isla.
